FUE UN GRAN HOMENAJE, EL FOLCLOR VALLENATO DIO SU EMOTIVO ADIÓS A ‘LA POLLA’ MONSALVO

En medio de los versos del pilón en el entorno de la plaza Alfonso López, en donde nació, creció, vivió y murió, allí, en la iglesia de la Concepción, al pie del altar del Eccehomo, los vallenatos y visitantes despidieron a Cecilia ‘La Polla’ Monsalvo alma y nervio de las piloneras en la capital del Cesar, una modalidad de baile muy tradicional en la región y que por gestión suya, fue incorporada como concurso en la apertura del Festival de La Leyenda Vallenata.

El colorido de los vestidos de las bailarinas, ataviadas con trinitarias, la flor representativa de  esta danza, contrastaba con  los tonos inmaculados, reflejados en la vestimenta de los acompañantes que de blanco en su mayoría, emulando la pureza del alma de una mujer que nació para sonreír, se reunió un pueblo con su folclor, para darle el último adiós a Cecilia Monsalvo Riveira.

Sus protegidos reyes acordeoneros a quienes vio en su gran mayoría hacer tránsito por las distintas categorías en los concursos del Festival Vallenato, fueron a desplegar sus fuelles con elegiacas melodías para despedir a ‘La Polla’ quien se fue a volar al infinito donde le espera una pléyade de gestores de su mismo potencial cultural y quienes le llevaban una ligera ventaja en este inevitable itinerario.

Calle de honor para ‘La Polla’, no podría ser menos, para un ser que entregó su juventud, sus fuerzas y tranquilidad para ver crecer el hijo que carnalmente no tuvo, pero que simbólicamente fue el Festival Vallenato, lo parió, lo levantó, lo pulió y lo entregó al mundo como el evento cultural de mayor andamiaje a nivel artístico, todo eso con la colaboración de un equipo de unidades fundamentales, bajo la dirección de Consuelo Araujo Noguera con quien vivió momentos dulces y amargos, incluyendo el secuestro que le costó la vida a ‘La Cacica’, pero que hoy se vuelven a abrazar en el remanso del Creador.

Los miembros de los Fundación en pleno, llegaron a la despedida, cuya bandera envolvió el féretro como símbolo de esa cobija que fue por siempre esta cultora, para con esta organización, la que tuvo oportunidad de dirigir. En el acto se hizo público el pronunciamiento del Presidente Rodolfo Molina Araujo, mediante el cual se declaró que la imagen de Cecilia Monsalvo Riveira quedaría inmortalizada, pues todas las categorías del concurso de Las Piloneras llevarán su nombre en honor por haber sido la ideóloga de meter este atractivo  en el evento de los acordeones.

Luego de la solemne liturgia, el cuerpo fue trasladado al cementerio central en donde no hubo espacio para las coronas que de diferentes partes de la ciudad llegaron, amén de los mensajes provenientes del mundo, los que  testimoniaron el aprecio por un ser que entregó su vida al vallenato. Allí en ese mismo Campo Santo donde están sus antecesores de la Fundación y familiares, los acordeoneros pulsaron con dolor sus pitos y las piloneras batieron sus polleras para decirle… Adiós ‘Polla’.

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